Cómo la gestión digital del estacionamiento en la vía pública con SKIDATA Connect ayuda a las ciudades a reducir los costes de hardware, simplificar la aplicación de la normativa y hacer que el aparcamiento en la calle sea visible, gestionable y seguro.
Una comercial de 22 años estciona en el centro de su ciudad tres veces por semana. No busca un parquímetro. Abre una aplicación, ve las zonas disponibles, toca para empezar, paga con Apple Pay igual que si comprara un café, toca para terminar y su empresa recibe una factura mensual.
Si el estacionamiento en superficie de su ciudad no está en esa aplicación, estacionará en otro sitio... o no irá. No se trata de una rareza generacional. Es la expectativa básica de cualquier persona que gestione su vida con un teléfono y de cualquier empresa que gestione los gastos digitalmente.
Para las ciudades, el estacionamiento en la vía pública que no es visible digitalmente es un estacionamiento de bajo rendimiento: menos sesiones, menos ingresos, más conflictos y ningún dato sobre cómo se utiliza realmente la acera.
En la mayoría de las ciudades europeas se ha digitalizado el aparcamiento fuera de la vía pública con sistemas LPR y sin ticket. En la calle, muchos siguen funcionando con parquímetros de monedas, permisos en papel y en vigilar que se cumplan las normas. Por cada una de esas diferencias hay un coste... y una alternativa digital.
Hardware. Los parquímetros se tienen que comprar, instalar, alimentar, mantener, reparar tras actos vandálicos y efectuar la recogida de metálico con vehículos blindados según el calendario previsto. A medida que aumenta la adopción de aplicaciones digitales para aparcar, disminuye la proporción de sesiones que comienzan en un parquímetro físico. SKIDATA Connect se integra con las mayores aplicaciones móviles de aparcamiento (EasyPark, ParkMobile, PayByPhone) para que las ciudades trabajen con las aplicaciones que los conductores ya tienen en sus teléfonos.
En Escandinavia y Polonia, el producto ePARK de SKIDATA actúa como socio nativo para aparcamientos. Los parquímetros pasan a ser opcionales, no obligatorios. Las ciudades pueden dejar de comprar nuevas unidades.
Vigilancia. Los agentes recorren las zonas, comprueban los parquímetros, ponen multas a mano... Funciona, pero requiere mucho trabajo y es difícil de ampliar. La digitalización no implica vigilancia en toda la ciudad. Una red general de cámaras LPR en todas las calles es políticamente poco realista para la mayoría de los municipios, y con razón. Lo que sí permite la tecnología digital es esto: un agente escanea una matrícula con un dispositivo portátil y al instante sabe si hay una sesión activa. Más rápido, más justo, menos conflictos, mejor cobertura con el mismo equipo.
Permisos. Solicitudes en papel, pegatinas físicas, renovaciones manuales: cada cambio supone trabajo administrativo por ambas partes. Cuando los residentes y las empresas gestionan los permisos a través de una aplicación o un portal, ese coste desaparece en gran medida.
Datos. Cuando las estancias en la calle se ejecutan a través de una plataforma conectada a la infraestructura fuera de la calle mediante SKIDATA Connect, la ciudad obtiene una única fuente de verdad (ocupación, ingresos, horas punta, índices de cumplimiento) en lugar de tener una visión global a partir del recuentos de efectivo de los parquímetros y lo registrado por los agentes.
Toda empresa con personal de campo, técnicos de servicio o equipos de ventas conoce el problema: los empleados estacionan en la calle, pagan en un parquímetro, recogen un recibo (o lo pierden), presentan un informe de gastos y alguien en finanzas tramita el reembolso. Cientos de estacionamientos al mes: cada uno de ellos es un pequeño coste administrativo que se va acumulando.
Las plataformas digitales de estacionamiento pueden abordar esta cuestión directamente con las cuentas de las empresas: todos los gastos de estacionamiento de la empresa se agrupan en una única factura mensual, las matrículas se autorregistran y el historial de estacionamiento y pagos es totalmente visible. Se acabaron los recibos en papel, los formularios de gastos de viaje y la tramitación manual de los reembolsos. En Escandinavia y Polonia, la aplicación ePARK de SKIDATA ofrece paquetes empresariales específicos con facturación unificada desde el primer momento. En otros mercados, la disponibilidad de la cuenta de empresa depende de la aplicación de estacionamiento local integrada.
En las ciudades, la adopción por parte de las empresas impulsa el volumen. Cuando el estacionamiento es fácil de costear, los empleados lo utilizan de forma habitual. Más sesiones, más ingresos, menos coches aparcados sin sesiones activas.
Residentes, repartos, compradores, vehículos eléctricos, VTC... todos compitiendo por la misma franja de asfalto. Ningún programa informático resuelve este conflicto. Pero la mayoría de las ciudades lo gestionan sin datos, incapaces de ver cómo se utiliza el espacio en las aceras, de hacer cumplir las normas de forma coherente o de hacer ajustes basándose en pruebas y no en quejas.
La solución de gestión de espacios en vía pública aporta esta capa digital al aparcamiento en la vía pública. El reconocimiento de matrículas (LPR) digitaliza el acceso, el pago y la aplicación de la normativa.
Los conductores utilizan su aplicación de aparcamiento preferida para ver las zonas disponibles, iniciar y detener las sesiones y pagar automáticamente; SKIDATA Connect se integra con las principales plataformas como EasyPark, ParkMobile y PayByPhone. Cuando se llena el espacio en la vía pública, el sistema puede guiar a los conductores a las instalaciones cercanas fuera de ella. A través de SKIDATA Connect, el sistema de gestión de espacios viarios comparte la lógica de pago, los datos de cumplimiento y la información de ocupación con la infraestructura fuera de la vía pública: un solo sistema en lugar de dos compitiendo entre sí.
Cuando una ciudad traslada los pagos de aparcamiento a una aplicación, gestiona matrículas, credenciales de pago, historiales de sesión y datos de localización. Según el RGPD, son datos confidenciales. Además de afirmarlo, cualquier municipio necesita confirmar que la capa digital está certificada.
SKIDATA cuenta con certificación ISO 27001, 27017 y 27018 para la gestión de la seguridad de la información, incluida la seguridad específica en la nube y la protección de los datos personales. SKIDATA también posee la certificación ISAE 3402, que verifica de forma independiente que el procesamiento y el alojamiento de datos cumplen las normas internacionales de control interno, un detalle significativo ante los datos que reclaman las auditorías municipales.
El procesamiento de los pagos se realiza a través de una asociación con Adyen, que proporciona encriptación de extremo a extremo en todos los canales mediante una sola integración. Fundamentalmente, esto significa que las ciudades pueden ofrecer los métodos de pago que la gente ya utiliza a diario, como Apple Pay, Google Pay, tarjetas sin contacto o códigos QR, sin necesidad de crear integraciones separadas para cada uno de ellos. La infraestructura de pago es totalmente transparente al usuario. Ahí está la clave..
Esta es la diferencia entre una solución de aparcamiento que el departamento de TI de un municipio puede aprobar y otra que se queda estancada durante meses en el proceso de licitación.
Linköping, en asociación con Dukaten, desplegó una plataforma en toda la ciudad que unifica el aparcamiento en la calle y fuera de ella. La aplicación Linpark, impulsada por SKIDATA Connect, sirve como único punto de contacto en más de 18 aparcamientos y espacios viarios. La matriculación garantiza el aparcamiento totalmente automático. El reconocimiento de matrículas (LPR) elimina los tickets físicos.
Esencialmente, Linköping conserva el control y la seguridad totales sobre todos los datos generados por los usuarios. Al basarse en SKIDATA Connect en lugar de depender de plataformas de terceros, la ciudad eliminó las dependencias externas de datos, una decisión estratégica para cualquier municipio que navegue por los requisitos del RGPD y de la soberanía digital.
Desplegar o ajustar las zonas de aparcamiento supone tradicionalmente establecer una nueva señalización y actualizar la programación de los parquímetros en semanas de coordinación. La solución de Gestión de Zonas de SKIDATA permite a los operadores crear, tarificar y activar zonas de aparcamiento digitalmente en sólo dos minutos. Los cambios en el back-end se reflejan instantáneamente en el back-office y en la aplicación móvil.
Las ciudades pueden responder a los eventos, las obras, los cambios estacionales o las actualizaciones políticas sin el tiempo de espera que hace que la gestión de los espacios viarios parezca rígida. La solución de Gestión de Zonas de SKIDATA (ePARK) ha sido nominada al Premio a la Experiencia del Usuario en Intertraffic Amsterdam 2026, reconocida por transformar en una interacción rápida y sencilla la configuración de las zonas de aparcamiento de un proyecto que antes llevaba semanas.
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